Diseño para todos

A finales de los años ochenta, un arquitecto americano, Ron L. Mace, confinado a la silla de ruedas, inventa la expresión Universal Design. El diseño para todos se basa en un criterio integrador y aplicable a cualquier entorno, producto o comunicación, huyendo de adaptaciones o diseños especializados y sin suponer una inversión extra excesivamente elevada.
El Diseño Universal beneficia a las personas usuarias de todas las edades y grados de habilidad. Más allá de ser útil a las personas con disminución, beneficia claramente al conjunto de la población: de la misma manera que una rampa no sólo sirve para las sillas de ruedas, gozar de una obra de arte superando la mera contemplación visual puede ser una experiencia enriquecedora para cualquier persona.